sábado 28 de junio de 2008

se desvía
número once

viernes 27 de junio de 2008


The Hollies
Hollies sing Dylan, 1969
(escúchalo más abajo)

jueves 26 de junio de 2008

Aparece por la librería donde uno desempeña y empeña sus días el escritor Alfons Cervera, el de De vampiros y otros asuntos amorosos, el de La noche inmóvil, el de ese pedazo brutal de texto sobre la memoria que es La lentitud del espía, exquisitez que arrastra fans. Llega Alfons Cervera con una carga de cariño que le adjetiva, viene con la tranquilidad de las tardes de junio para preguntar por los amigos heridos, para contarnos el hueco donde ha estado escondido, y nos habla de libros perdidos, de la escritura nueva, de los viejos tiempos que siempre nos visten, y nos regala ejemplares de su descatalogada poesía, Los cuerpos del delito, para que saciemos nuestra afición. La de mi compadre León, la de José Luis, la de algún que otro aficionado secreto que aún no ha leído a Cervera pero que me voy a encargar de que se ponga al día con este poeta capaz de escribir contra el amor y otras formas de poder, la afición del mendas, quien buscando un poema que apuntar se ha topado con el sagaz Eliot en las páginas del prólogo y no puede sino decirlas, porque deberían ser autorretrato de cualquiera: “Tal cual las cosas están, y fundamentalmente estarán siempre así, la poesía no es una carrera sino un juego de tontos. No hay poeta honrado que se sienta absolutamente seguro del valor permanente de su obra: acaso haya desperdiciado su tiempo y echado a perder su vida para nada. Tanto mejor, entonces, si tiene al menos la satisfacción de desempeñar en sociedad un papel tan digno como el actor de variedades.” Como dice Alfons: pues eso. Y ahora el poema apuntado, una de las "Cinco historias de terror" de Canción para Chose: "la verdad / en los adioses/ es sólo simulacro".

martes 24 de junio de 2008

aislante político, máximo 233 grados centígrados


(cojo estas imágenes para uso kulechov de dos blogs que son bolas de cristal,
el de Joaquín Rodríguez y el de José Antonio Millán)


lunes 23 de junio de 2008

"El hombre razonable se adapta al mundo. El que no lo es persiste y trata de adaptar el mundo a sí mismo. Por tanto, todo progreso depende del hombre poco razonable." George Bernard Shaw

sábado 21 de junio de 2008

"... Ayer por la tarde te mandé por correo aéreo un juego de pruebas corregidas de La hermana pequeña. ¡Dios mío, lo que sufre un escritor con las pruebas!... A pesar de esto, había alguna que otra escena que seguía estando la mar de bien. Decir poco y transmitir mucho, romper la atmósfera de la escena con alguna pulla completamente irrelevante, sin que la atmósfera se pierda por completo... Para mí, esas pequeñeces equivalen a un logro..." (Fragmento de una carta de Raymond Chandler a Hamish Hamilton recogida en el volumen Chandler por sí mismo.)

jueves 19 de junio de 2008


(Secuencia de L'Atalante Jean Vigo, 1934)

miércoles 18 de junio de 2008

Algo nos seduce todos los días: es difícil ser hombre en general
pero sobre todo en particular.

lunes 16 de junio de 2008


The Music Machine
(Turn On) The Music Machine, 1966

domingo 15 de junio de 2008

Uno, que hace de la literatura una suerte de compañía cotidiana, distingue a los escritores entre los que no escriben y los que no saben vivir sin escribir (lo mismo diría de los lectores pero el cariz sociológico sería otro), categorías que ayudan a buscar respuestas y encontrar preguntas. Así uno ha convertido a los escritores, y me refiero a los seres mitológicos no a los del dni, en baúles sin fondo, correlato más o menos difuso, intimidad en la que esconderse a buscar cobijo, una suerte de inmortales, jóvenes y bellos, nunca derrotados por los problemas ni corroídos por la desilusión ni consumidos por las promesas falsas ni los proyectos perdidos, referentes tan verdaderos como falsos, tan auténticos como ficticios, siempre hechos con luz artificial y letra de imprenta, siempre héroes destronados, siempre inferiores a la mejor página que han escrito, habitantes de un mundo posible hecho a escala personal, hecho de uno mismo.

jueves 12 de junio de 2008

estilo contenido
la historia de esta imagen se reduce al hecho de que la historia que en ella debería ser contada no ha sido contada.
(foto perteneciente a la escena del baile en Banda aparte de Godard, 1964)


miércoles 11 de junio de 2008

Un once de junio cayó Troya, murieron Alejandro, John Wayne y Juan José Saer. Un once de junio se alcanzaron las tierras frías de Alaska, Frank Morris nadó contra todas las corrientes para escapar de Alcatraz, nacieron Kawabata, el gran Jackie Stewart, Verner y Héctor Cerbero, agente secreto X.

martes 10 de junio de 2008

“Diseñar un edificio no es nada comparado con escribir todos los libros que se colocarán en sus estanterías.” Cita de Pifz, una intrigante novela sobre una ciudad fantástica que sólo existe en la imaginación, escrita por un no menos intrigante matemático y novelista escocés, Andrew Crumey. A uno le gustaría que dicha cita rematara algún frontispicio en esas arquitecturas efímeras que tan bien casan con el poder, espectaculares edificios que convierten al ciudadano en apenas algo más que un sumidero, un objetivo, billetera para gastar.

lunes 9 de junio de 2008

"A cada momento somos otro." Octavio Paz

sábado 7 de junio de 2008

cuento casi sufí

"Recogí a un vagabudo en la carretera. Me arrepentí enseguida. Olía mal, sus harapos ensuciaron la tapicería de mi coche. Pero Dios premió mi acto de caridad y convirtió al vagabudo en una bella princesa. Ella y yo pensamos la noche en un motel. Al amanecer, me desperté en brazos del maloliente vagabundo. Y compredí que Dios nos premia con los sueños y nos castiga con la realidad."
Gonzalo Suárez

viernes 6 de junio de 2008

perdido en París con Cortázar

jueves 5 de junio de 2008

Manderley en venta de Patricia Esteban Erlés


Uno disfruta con esos libros que describen la realidad pero cuentan dos historias: de un lado, la historia de la realidad escrita, descrita, la realidad mirada y tanteada hasta que el escritor le da la vuelta con artilugio literario; y de otro lado, la historia de la realidad que entonces aparece, un nuevo espacio de sentido, un lugar secreto para solaz exclusivo de quien lee, de quien se arriesga leyendo, sabedor de que está ante algo que sólo él puede rellenar. Por algo dijo Borges que los buenos lectores son cisnes aún más tenebrosos y singulares que los buenos autores. Estos libros reconozco que me fascinan. Muchos cuentos, muchos de los mejores, utilizan este patrón de la doble historia, y me atrevo a decir que debería ser uno de los lemas de cualquier pretendiente al género del relato, incluso al del poema: dar forma a un texto que cuente dos historias, una sobre la luz y la otra en sombra. Ya sé que no soy muy original en la indicación; páginas más o menos teóricas, más o menos literarias, se han escrito al respecto y no me demoraré en ellas.
Pero a uno, que no quisiera ser de dirección única, también le gustan libros que pertenecen a otras categorías, cuentos incluidos en otros anaqueles: uno disfruta sobremanera con los libros de una sola historia, limpios hasta el horizonte de vericuetos y trampas, de sentidos abiertos, de sombras en las que condensarse; uno disfruta con aquellos cuentos que te alejan lo más posible de la vida de protagonista en primera persona que todos tenemos, relatos de peripecia exótica que esquivan la ruta diaria por la que cualquiera pasa calle tras calle.
Además, sin sentirme paradójico siquiera, añadiría un tercer apartado de mi placer literario personal: el de los libros que son capaces de llevarte de viaje por el día ordinario, resituándote en la ruta conocida, bien con el utensilio del humor bien con el del pavor, cuentos que revelan el que crees que eres delante del espejo mucho más allá de lo que pudieras imaginar.
Por suerte hay libros para los tres gustos, a los que recurrir según el ánimo, libros que decantan el tipo de retrato que prefiramos hacernos. Existen los libros de Kafka, los de Stevenson y los de Cortázar por poner nombres rimbombantes como ejemplos para cada uno de los tres casos. Y con más suerte todavía, hay libros de cuentos que logran aunar las tres recetas en píldoras de efecto inmediato. Los escritores citados son tan buenos que también podríamos ponerlos en esta cuarta categoría, sin embargo, lo que interesa aquí, salvando las distancias, es que este Manderley en venta de Patricia Esteban Erlés que hoy presentamos -editado con la elegancia habitual, y premiada, de Tropo- es uno de esos libros que aúnan matices. Entre los diez cuentos que reúne, los hay de realidad doblada, como el titulado “Habitante”, quizá mi favorito; los hay aventureros y literarios como “Celebración”, el más Nabokov de todos, afilado y pérfido en el sur de los Estados Unidos; y los hay del vivir cada día como “De culos y manzanas” o “Vania”, variante irónica y variante sombría de dos historias de amor acaso paralelas. Manderley en venta tiene las mejores características de todo primer libro: es un libro de vías abiertas, de posibilidades por las que seguir indagando, es un libro técnico, que busca soluciones literarias, un libro de lectora atenta, pensado en su arquitectura, en su argamasa, con habitaciones con más luz y habitaciones al patio interior, un libro cuyos cuentos se cierran sobre sí mismos pero también hilvanan una trama secreta de interiores y fugas, de personajes que se juegan la vida por la vida entre cuatro paredes de una casa anónima que podría ser ésa en la que el lector lee o la Manderley en la que estamos.

Manderley en venta, Patricia Esteban Erlés, Tropo, 2008.

(Texto leído en la presentación del libro en la Fnac de Zaragoza el 4 de junio)

martes 3 de junio de 2008

agua sucia

En marzo de 1919, la familia Léskov dejó Sebastopol en un barco rumbo a Constantinopla, allí, mientras esperaban el transbordo que les llevara exiliados hasta Barcelona, permanecieron en una villa a orillas del Bósforo. Una casa de madera negra y ventanas adornadas con flores rojas desde las que se veía un paisaje que era el fin del mundo. El pequeño Iván guardaría aquel paisaje en la memoria como trasunto del paraíso perdido, refugio para los días negros. Su hermana Elia se lo recordaría muchos años después en una carta escrita con el pulso de los años vividos. Aquel tiempo fugaz también impresionó a Kiril, el mayor, quien sentado en una débil silla de anea escribió un poema del que sus hermanos sólo conservaban un par de versos a todas luces apócrifos: “Quisiera conseguir algo valioso:/ a mí mismo aunque fuese diciendo no.”

domingo 1 de junio de 2008


the other half
the other half (1968)