martes 10 de junio de 2008

“Diseñar un edificio no es nada comparado con escribir todos los libros que se colocarán en sus estanterías.” Cita de Pifz, una intrigante novela sobre una ciudad fantástica que sólo existe en la imaginación, escrita por un no menos intrigante matemático y novelista escocés, Andrew Crumey. A uno le gustaría que dicha cita rematara algún frontispicio en esas arquitecturas efímeras que tan bien casan con el poder, espectaculares edificios que convierten al ciudadano en apenas algo más que un sumidero, un objetivo, billetera para gastar.